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viernes, abril 27, 2007

Concursos

·Concurso de Primavera
Lamentablemente no logré repetir la hazaña del año pasado y clasificarme entre los 150 mejores de España. El examen fue aún más difícil de lo que debería ser, y además el tiempo me jugó una mala pasada, así que este año me estanco con unos mediocres 87 puntos sobre 125, que contrastan con los 104 de la primera ronda y que son inferiores a los 96 que saqué el año pasado y que me hicieron un hueco entre los mejores. Qué se le va a hacer, ya veremos el año que viene.
Al menos me llevo un CD (que el instituto amenaza con no entregarme por falta de fondos) y un libro por pasar la primera ronda.

·Concurso literario
Este año presenté dos cuentos ("¿Fueron dos días...?" y "El alquimista") y varias poesías ("Por ti, por todo I y II", "El mundo de los sueños") para el concurso literario del instituto. Para mi gran sorpresa, en la Entrega de los Premios Fantasma (ya que en poesía sólo había un primer premio, ni segundo ni tercero, y en narrativa sólo un tercero, ni segundo ni primero, seguramente debido a... los recortes de presupuesto jeje) gané el primer premio con "El mundo de los sueños", poesía en la que apenas confiaba, y que me ha otorgado "La isla del tesoro", que lo tengo repetido del año pasado, y un sobre con 50 euros, que invertiré en camisetas de los Monty Python, libros de Gisbert y un juego de la DS, para el que ya llevaba ahorrando un tiempo (Hotel Dusk: Room 215).

jueves, abril 12, 2007

El misterio del cuarto amarillo - Gaston Leroux

Gaston Leroux (el autor del Fantasma de la Ópera) escribió en 1907 esta fantástica novela de misterio para los que le gustan los libros de Sherlock Holmes. En ella, Joseph Rouletabille, un joven reportero, resuelve "tomando su razón por el lado bueno" un crimen que parecía imposible. Es un libro muy recomendable. Aquí os pongo un pequeño resumen:

En una habitación cerrada alguien intenta asesinar a la señorita Stangerson. Su padre y su criado, que estaban en la habitación contigua, oyeron tiros, muebles volcados, gritos… Pero al derribar la puerta sólo encuentran a la señorita Stangerson agonizando en el suelo en medio de un charco de sangre, pero no hay rastro del asesino. Joseph Rouletabille investiga arduamente para averiguar la identidad del asesino y cómo cometió el crimen junto con Frédéric Larsan, un policía que sospecha de Robert Darzac, el novio de la señorita Stangerson. En medio de la investigación ocurren dos nuevos hechos inexplicables: primero, que mientras perseguían al asesino, éste se esfumó entre sus brazos; segundo, que tras tirotear al asesino, encuentran el cuerpo del guarda muerto por una cuchillada en su lugar. Finalmente, Rouletabille consigue explicar todos los hechos y demostrar de forma irrefutable la identidad del asesino.

lunes, abril 09, 2007

Torneo RACE - Caí en segunda de nuevo

En el torneo RACE he pasado la primera ronda ganando 6-0 y 6-2 a un chico extranjero (no recuerdo su nombre), pero perdí la segunda con un patético 6-0 6-0... Supongo que otra vez será.

jueves, marzo 29, 2007

El alquimista

El de 1747 fue un otoño extremadamente lluvioso y gris. Casi todos los días el cielo plomizo descargaba intensas lluvias sobre las encharcadas calles de París. En una de esas calles, en una antigua casa de piedra de dos plantas, François Bastoin se movía de un lado para otro a punto de conseguir algo extraordinario. Bastoin era alquimista. Desde hacía años había iniciado una investigación para la creación de un líquido capaz de convertir objetos en oro. Bastoin contaba con la ayuda de un chico joven llamado Philippe Dórioz. Era huérfano, y Bastoin accedió a quedarse con él con la condición de que no revelase nada de lo que hacía dentro de la casa, so pena de ser expulsado de ella. Nunca incumplió aquella norma.
En aquella época, darse a conocer como un alquimista era algo peligroso, ya que en algunos casos, si el pueblo se sentía engañado por el alquimista, le perseguían y le ahorcaban. La ley nunca lo impidió.
En los últimos días Philippe notaba que Bastoin estaba más alterado que de costumbre. Se movía rápidamente por la habitación que habían habilitado como laboratorio para sus experimentos murmurando cosas incomprensibles de las cuales Philippe sólo entendía vagamente: “Ya casi está… ya queda poco…”
Un día, François Bastoin mostró a Philippe lo que, tras muchos años de experimentos, constituía su gran obra. Sin ocultar su excitación lo llevó al laboratorio. Sobre la mesa de madera sólo había una pequeña copa de madera y un frasco de cristal tallado llena de un líquido espeso que refulgía en tonos dorados. Bastoin la cogió y le quitó el pequeño tapón de corcho. Entonces, dijo con aire misterioso:
-Quiero que estés atento…
Estas palabras consiguieron que Philippe abriera los ojos, sin saber lo que iba a ver a continuación.
Lentamente, Bastoin fue inclinando poco a poco el frasco de cristal sobre la copa, derramando una fina hebra de líquido dorado sobre la copa. Esta, en contacto con la espesa sustancia, empezó a cambiar de aspecto y textura. Poco a poco, la copa se fue tornando del mismo color del líquido, ante los maravillados ojos de Philippe, que veían cómo la copa se hacía dorada y brillante.
Bastoin, con los ojos desorbitados, murmuró:
-Por fin… Lo que nunca nadie había hecho antes, yo, con tanto esfuerzo, lo he logrado…
-¿Es… oro puro señor? –alcanzó a preguntar Philippe
-Sí, muchacho, ya lo creo que lo es…–dijo con aire triunfal. Ahora, un poco más calmado, explicó-: El único inconveniente es que sólo es capaz de transformar pequeños objetos y de determinadas materias…
De los labios de Philippe asomó una frase de admiración y de asombro. Nunca habría pensado que lo que acaba de presenciar pudiera ser real, y sin embargo… Lo acababa de ver con sus propios ojos.
A continuación, a la vez que cerraba el frasco y lo guardaba en un armario bajo llave, Bastoin explicó:
-Ahora se lo enseñaremos a todo París… Que lo vean y que no olviden el nombre de François Bastoin.
Pero Bastoin no sabía que Pasqual Garnier había observado todo lo que acaba de suceder en el laboratorio. Pasqual era un alquimista de pacotilla que siempre hacía experimentos que sólo acababan en fracasos. Llevaba tiempo observando a Bastoin, porque sabía que preparaba algo, y quería robárselo. Mientras veía el milagro, fue pensando un plan que acabaría con Bastoin y que le otorgaría a él la fama.
Aquella misma tarde, François Bastoin y su joven ayudante visitaron tabernas, plazas, bares, hoteles, posadas y demás tugurios anunciando que al día siguiente, en una famosa plaza, podrán ser testigos del milagro de convertir un objeto en oro. No eran conscientes del riesgo que corrían…
Por la noche, un hombre se deslizaba cerca de los muros de la casa de Bastoin. Era Garnier. Con una piedra, rompió los cristales de una ventana del laboratorio. No le importaba que le oyesen arriba: su acción sería rápida y no les daría tiempo a bajar por él. Se coló por la ventana evitando clavarse los cristales que quedaban en el marco. Cuando entró, forzó el armario donde se escondía el líquido dorado, lo cogió y puso en su lugar uno de idéntico aspecto pero carente de efecto alguno. Oyó pasos apresurados en la escalera que bajaban por él. Cuando se disponía a salir de nuevo por la ventana, Bastoin ya estaba allí. En una fracción de segundo asimiló lo que ocurría y se lanzó sobre las piernas del ladrón, tirando fuertemente de ellas haciendo que los cristales se le clavaran en el cuerpo. Garnier emitió un grito de dolor que rasgó el ensordecedor y compacto silencio que dominaba la noche y soltó el frasco, que se estrelló contra el pavimento de la calle fragmentándose en mil pedazos y vertiendo su líquido en un charco. Hizo un último esfuerzo y consiguió zafarse de Bastoin, que tiraba de él enfurecido, y huyó finalmente disolviéndose en la negrura de la noche, sangrando por las heridas de los cristales.
-Esto es una desgracia… Ya nos hemos anunciado en París, no hay vuelta atrás… ¿Qué voy a hacer…?
-se lamentaba François tapándose la cabeza -. Si no voy, pensarán que soy un fraude y me perseguirán, y si voy y ven que no existe milagro alguno, irán a por mí igualmente… -el alquimista lloraba.
-¿Y qué va a hacer, señor? –preguntó Philippe, aterrado por lo que oiría a continuación.
-Sólo hay una solución… Aquí tengo guardados unos documentos de la investigación que he llevado a cabo durante estos años. Tienes que dárselos a un amigo mío que está en Lille, no muy lejos de aquí. Allí preguntarás por Jacques Lagarde. Le darás la fórmula y le ayudarás a que fabrique líquido dorado.
-¿Y qué será de usted, señor…?
-Yo, dentro de unas horas, ya no caminaré sobre la tierra.
A la mañana siguiente, François Bastoin, triste y ausente, salía acompañado de Philippe de camino a la plaza donde antes creía que se haría famoso. En una caja llevaba el falso líquido y una copa de madera.
Cuando llegó a la plaza, obligó a Philippe, cargado con los documentos y con provisiones, a quedarse entre la multitud. Bastoin se puso en medio de la plaza. En una mano sostenía la copa de madera y en la otra el frasco con el falso líquido. Cerrando los ojos comenzó a verter el líquido sobre la copa.
-Quiero… que estéis atentos…-dijo con voz temblorosa.
En medio de la gente, Pasqual Garnier contemplaba con asombro a Bastoin. “Sabe que es un líquido falso… ¿Por qué lo usa delante de toda esta gente que es capaz de matarlo?” pensaba desconcertado.
Pero el líquido se derramaba y la copa seguía igual. Unos peligrosos murmullos empezaron a correr entre la multitud. La botella quedó vacía, y la copa no cambió. Los murmullos se convirtieron en gritos y la gente se abalanzó sobre Bastoin como si estuvieran compinchados. El alquimista no ofrecía resistencia. Entre muchos hombres cogieron a Bastoin y le arrastraron hasta un árbol cercano. Alguien ya tenía preparada una soga que ató a una rama. Hicieron un nudo y se lo pusieron alrededor del cuello a Bastoin. Colocaron una silla bajo los pies y sin más dilación fue Pasqual Garnier quien le dio la patada definitiva.
Bastoin quedó colgando. Un profundo dolor, extrañas luces en el infinito y después, nada.
Philippe no había podido evitar cerrar los ojos. No podía ver el fin de su amo. Sin esperar más corrió en dirección Lille donde encontraría a Jacques Lagarde. Primero corrió doblando calles, pisando charcos y esquivando al gentío. Pero cada vez las calles estaban más vacías, y las casas parecían todas abandonadas. Hasta que, tras mucho tiempo corriendo, salió del complicado trazado de las calles de París.
Se sentó bajo la sobra de la fachada de una casa a descansar. Esta agotado. Todavía no paraba de darle vueltas a la muerte de Bastoin. ¿Por qué no se fue de París y huyó? Al pensar en él y en su trágica muerte no pudo evitar que unas lágrimas mojaran sus mejillas. Comió algo de lo que tenía en la bolsa y siguió adelante. Ahora el campo se extendía ante sus ojos, llenándolo todo de verde hasta el límite del horizonte.
Cuando llevaba poco tiempo andando, mientras cruzaba un camino, se encontró una carreta que venía en su dirección con dificultades, puesto que las ruedas se atascaban en el barro. Philippe decidió ayudar a aquel hombre, para que luego quizá él le pudiera ofrecer un lugar en su carreta como agradecimiento.
-Buenos días –saludó Philippe-. ¿Necesita ayuda?
-Pues sí, hijo, sí. Ahora mismo me vienes de perlas. ¿Podrías ayudarme a desatascar esta rueda? A mí me duele la espalda, lo he hecho tantas veces… Además, el burro ya está muy cansado. Te lo agradecería.
Sin decir nada, Philippe le ayudó y enseguida tuvieron la carreta de nuevo en marcha.
-Sube si quieres –le invitó aquel hombre-. Yo me llamo Pierre. ¿Adónde te diriges, muchacho?
-Soy Philippe, y voy hacia Lille…
-Yo también me dirijo allí. No me estorbas nada, así que te llevaré. –Al oír esto, algo semejante a una sonrisa saludó por el rostro del chico. No tenía palabras de agradecimiento. Ahora las cosas le iban bien…
Una semana después estaban en Lille. El viaje había sido tranquilo y apacible y estuvo exento de percances. Una vez en Lille, el amable Pierre dijo:
-Bueno, chico, aquí se separan nuestros caminos. Te deseo suerte, hagas lo que hagas.
-Gracias por todo, Pierre, lo mismo le digo.
Philippe no anduvo mucho tiempo. Entró en una taberna y preguntó por Jacques Lagarde. Al oírlo, todas las personas estallaron en sonoras carcajadas. Entonces fue cuando un hombre le puso al corriente de que a
Lagarde le habían ahorcado hacía poco, pues se le consideraba un estafador. Ahorcado…
Con la garganta oprimida por las lágrimas, el joven Dórioz salió a la calle y soltó todas las hojas que componían el informe de su amo, dejando que el viento se las llevase lejos, muy lejos… Philippe se agachó. Entonces, la lisa y quieta superficie espejada de un charco se vio rota por unas lágrimas que quebraron su silenciosa quietud, distorsionando el reflejo del rostro del destrozado chico.
-FIN-

martes, marzo 20, 2007

Nuevo cuadro

Este es un cuadro que pinté a los hermanos Espinosa, mis queridos primitos. A ellos les ha gustado, ¿y a vosotros?


Para hacerlo me fijé más o menos en éste (no lo hice exacto, para que no me acusen de plagio jeje)

domingo, marzo 18, 2007

Un nuevo invento: las "casi-finales"

Definición: las "casi-finales" son una fase de cualquier torneo de tenis que se encuentra entre las semi-finales y la final, y en la que el jugador que llega a esta fase no gana nada.
Es decir, lo que me ha pasado en el campeonato de municipal.
Empecemos desde el principio... :
Este torneo es un "torneo para malos"; me explico: los chicos que tuvieran más de un determinado número de puntos de federación (es decir, que ha jugado mucho y ha ganado mucho) no podían inscribirse. Yo, como (creo) que no tengo ninguno, pude inscribirme. Pasé todas las rondas hasta semifinales, donde perdí con Alberto Gómez. (Ooh, qué decepción...) Pero un día me dicen que Alberto tenía más puntos de los permitidos, y que yo jugaba la final porque le habían descalificado. (Ooh, qué bien...) Pero, de repente, vuelven a llamar y me dicen: Que no juegas la final. Que como el chico este (¿ha quedado lo suficientemente despectivo?) no podía, no debía haber jugado el torneo, pues que todos los chicos que han jugado con él (yo y tres más, creo) que qué había que hacer con ellos. El juez proponía hacer una liguilla entre nosotros, pero no se lo aceptaron. Así que el otro finalista ha sido el campeón y a mí que me den... las gracias por haber participado. (Ooh, qué decepción...)
Por lo que no me quedé en las semi-finales. Me quedé en las CASI-FINALES.

(Espero que el estimado e interesado lector haya sido capaz de captar el tono sarcástico con que he intentado impregnar este post. Gracias)

sábado, marzo 17, 2007

A semifinales

Hoy he jugado los cuartos de final del torneo de Moratalaz contra un chico llamado Sergio, y he ganado 9-3; de nuevo, un buen resultado. Así que he pasado a semifinales, que las juego mañana a las 12.
Sofía y Elisa han venido a verme y a animarme... y a poner silbiditos en el móvil jeje.
Y todo parece que es gracias a mis calcetines de la suerte.
(El de la foto es mi contrincante, gracias por la foto Sofía)

domingo, marzo 11, 2007

Pasé la segunda

Hoy he jugado la segunda ronda del torneo municipal y he ganado 9-2 (era de nuevo a 9 juegos, aunque en la siguiente ronda creo que ya será al mejor de 3 set). Ha sido un partido divertido que ha durado bastante poco.
Y con este resultado he pasado la segunda ronda, con lo que he batido mi récord, ya que desde el torneo de Madrid-Sur (hace 2 años, en el que quedé subcampeón) no he vuelto a pasar de 2º, y muy pocas veces de 1º.
Espero pasar también la 3º.

miércoles, marzo 07, 2007

Quinta de los Molinos

Éstas son las fotos que hice en el parque Quinta de los Molinos.





Y he aquí la foto del grupo en la que yo no salí y me tuve que añadir con el Photoshop (no quedó tan mal ¿no?):

lunes, marzo 05, 2007

Campo

A ver si os gusta este cuadro, que es uno de los regalos que le di a Sofía.


domingo, marzo 04, 2007

Pero hoy no

Hoy no tocaba deporte, no. Primero, hacía mucho viento, y jugar se ponía cada vez más difícil. En fin, que la bola hacía unos botes muy extraños y yo no he jugao al 100%. Finalmente, he perdido 6-3 6-4. Por lo menos el club va primero.

sábado, marzo 03, 2007

Hoy tocaba deporte

Hoy he ido a nadar, como aquel 2 de diciembre, a la psicina del M-86 con Eva y esta vez también con Mario. Me lo he pasado estupendamente, como la otra vez, he difrutado mucho de poder estar allí y he podido quedarme hasta el final. Esta vez he quedado último de mi serie, pero la verdad es que no me importa.
Y por eso quiero agradecer a mis primitos la oporunidad que me dieron, la opción de estar allí y divertirme, y a Mario en especial el regalarme una de sus dos mochilas (como ganó dos medallas... si es que es un crack).

Luego, por la tarde, jugué la primera ronda del torneo municipal, y gané 9-0 (era un aprtido a 9 juegos). Mi primer rosco jeje. Que, por cierto vinieron Sofía y su padre a verme.
Y el domingo que viene juego la segunda ronda.

jueves, marzo 01, 2007

Colección Gisbert



Éstos son todos los libros que tengo de Gisbert:


-Los espejos venecianos. Una mansión abandonada con unos extraños espejos atrae la atención de un joven que se decide a investigar. ¿Qué misterio desentrañarán los espejos venecianos?


-Algo despierta en secreto. Un misterioso personaje permanece varios meses en una desierta mansión. ¿Qué es lo que hizo allí, que cada persona que entra siente un profundo sentimiento de temor y angustia, y que acaba con la vida de un hombre?


-El arquitecto y el emperador de Arabia. Un emperador encarga a un famoso arquitecto la construcción de una maravilla que le asegure un lugar en la memoria de los hombres. ¿Qué oscuros propósitos esconde esta petición?


-El misterio de la isla de Tökland. Un extraño concurso celebrado en una remota isla atrae la atención de un explorador. ¿Qué hay en las entrañas de la isla de Tökland?

-La mansión de los abismos. ¿Cuál será el motivo de la desaparición de seis mujers en la mansión del temifo Theodore Bertrand?


-El talismán del Adriático. Un encargo obliga a un joven a transpotar tres cajas cuyo contenido desconoce. ¿Qué hay dentrop de ellas, y para qué sirve?


-El misterio de la mujer autómata. Un anónimo encargo lleva al maestro Helvetius a construir su autómata más real y perfecto. ¿Quién se lo manda, y con qué fines?


Recientemente he incorporado a mi "Colección Gisbert" dos nuevos ejemplares:

-La Sonámbula en la Ciudad-Laberinto. Una mujer llega a una extraña ciudad casi desierta. Allí encontrará insólitos personajes que le contarán cada uno su historia. ¿Qué misterio desentrañarán esas historias?

-El secreto del hombre muerto. Luca oye en sueños la voz de un hombre que ni está muerto ni está vivo. ¿Cuál será el secreto que guarda el hombre muerto?

Son todos muy recomendables, en especial "El misterio de la isla de Tökland" y "La mansión de los abismos".

miércoles, febrero 28, 2007

XI Concurso de Primavera

Hoy ha sido la 1º fase del XI Concurso de Primavera de Matemáticas, el mismo que yo gané el año pasado quedando entre los 150 mejores de España, recibiendo como premios entre la primera y la segunda fase un CD de Amaral (Pájaros en la Cabeza); el libro "El Círculo de Fuedo", de Marianne Curley; una pluma; una antena para oír a distancia; unos "logiblocs" (una cosa rara); un diploma con mi nombre y el símbolo de la Universidad Complutense en relieve; un libro con los problemas, soluciones y explicaciones de la 1º y 2º fase del Concurso del 2005 de todos los niveles; y, por último, el reconocimiento de la directora del Felipe II, que cada vez que me ve me presenta a todos los que están cerca diciendo: "Este chico está entre los 150 mejores de España", que, ojo, no es poco (y por cierto me lo ha hecho unas 3 veces).
Pues hoy durante las dos primeras horas de clase he ido a la primera fase de este año.





De las 25 preguntas (una acertada=5 puntos; una fallada=0 puntos; una en blanco=0 puntos) dejé tan sólo 2 en blanco, una de las cuales podría haber respondido pero fue... un "lapsus".
De momento no sé cuántas acerté ni cuántos puntos saqué, pero la verdad es que el examen me salió realmente bien, mejor de lo que pensaba. Incluso saqué más puntos que en la segunda fase del año pasado (96). En la primera no sé cuánto saqué.

miércoles, febrero 14, 2007

Feliz San Valentín

¡Feliz San Valentín a todos! Espero que disfrutéis de este bonito día.


Every night in my dreams
I see you. I feel you.
That is how I know you go on.

Far across the distance
And spaces between us
You have come to show you go on.

Near, far, wherever you are
I believe that the heart does go on
Once more you open the door
And you're here in my heart
And my heart will go on and on

Love can touch us one time
And last for a lifetime
And never go till we're one

Love was when I loved you
One true time I hold to
In my life we'll always go on

Near, far, wherever you are
I believe that the heart does go on
Once more you open the door
And you're here in my heart
And my heart will go on and on

There is some love that will not
go away

You're here, there's nothing I fear,
And I know that my heart will go on
We'll stay forever this way
You are safe in my heart
And my heart will go on and on




miércoles, febrero 07, 2007

Mini-chistes absurdos - Pruebas de que la raza humana se dirige inexorablemente hacia la estupidez

Aquí van algunas instrucciones auténticas que aparecen en las etiquetas de diversos productos de consumo:

·En una caja de jabón Dove,
INDICACIONES: UTILIZAR COMO JABÓN NORMAL.
(Algo absurdo, ¿no? ¿Cómo se utilizan los no-normales?)

·En algunas comidas congeladas Findus:
SUGERENCIA PARA SERVIR: DESCONGELAR PRIMERO.
(Pero sólo es una sugerencia...)

·En el postre Tiramisú marca Savory (impreso en la parte de abajo de la caja):
NO DAR LA VUELTA AL ENVASE.
(¡Demasiado tarde!)

·En un paquete de una plancha Rowenta:
NO PLANCHAR LA ROPA SOBRE EL CUERPO.
(Sin comentarios)

·En un jarabe contra la tos para niños:
NO CONDUZCA AUTOMÓVILES NI MANEJE MAQUINARIA PESADA DESPUÉS DE USAR ESTE MEDICAMENTO.(Supongo que también dará positivo en los controles de alcoholemia)

·En un cuchillo de cocina coreano:
IMPORTANTE: MANTENER FUERA DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS Y LAS MASCOTAS.
(Menudas mascotas tendrán que tener los coreanos...)

·En una tira de luces de Navidad fabricadas en China:
SÓLO PARA USAR EN EL INTERIOR O EN EL EXTERIOR
(Ojo, única y exclusivamente...)

·En un paquete de frutas secas de American Airlines:
INSTRUCCIONES: ABRIR EL PAQUETE, COMER LAS FRUTAS SECAS.
(Uff, ¡gracias!)

·En una sierra eléctrica sueca:
NO INTENTE DETENER LA SIERRA CON LAS MANOS O LAS PIERNAS.
(No lo había pensado)

·En la caja de un televisor Wauta TV340:
ANTES DE MIRAR UN PROGRAMA ENCIENDA EL TELEVISOR.
(Craso error. ¿No debrería enchufarse primero?)

·En el manual de un teclado RAZOR Keyboard XP:
SI SU TECLADO NO FUNCIONA, ESCRÍBANOS UN E-MAIL A: TECH@RAZOR.COM
(¿Cómo escribo el e-mail? ¿Con señales de humo?)


Supongo que próximamente los clips, los post-its, los folios y las tijeras vendrán con instrucciones.

domingo, febrero 04, 2007

Pour que tu m'aimes encore


J'ai compris tous les mots, j'ai bien compris, merci
Raisionnable et nouveau, c'est ainsi par ici
Que les choses ont changé, que les fleurs ont fané
Que le temps d'avant, c'était le temps davant
Que si tout zappe et lasse, les amours aussi passent

Il faut que tu saches

J'irai chercher ton cœur si tu l'emportes ailleurs
Même si dans tes danses d'autres dansent tes heures
J'irai chercher ton âme dans les froids dans les flammes
Je te jetterai des sorts pour que tu m'aimes encore

Fallait pas commencer m'attirer me toucher
Fallait pas tant donner moi je sais pas jouer
On me dit qu'aujourd'hui, on me dit que les autres font ainsi
Je ne suis pas les autres
Avant que l'on s'attache, avant que l'on se gâche

Je veux que tu saches

J'irai chercher ton cœur si tu l'emportes ailleurs
Même si dans tes danses d'autres dansent tes heures
J'irai chercher ton âme dans les froids dans les flammes
Je te jetterai des sorts pour que tu m'aimes encore

Je trouverai des langages pour chanter tes louanges
Je ferai nos bagages pour d'infinies vendanges
Les formules magiques des marabouts d'afrique
J'les dirai sans remords pour que tu m'aimes encore

Je m'inventerai reine pour que tu me retiennes
Je me ferai nouvelle pour que le feu reprenne
Je deviendrai une autre après qui tu soupires
Ces jeux seront les nôtres, si tel est ton desir

Plus brillante plus belle pour une autre étincelle
Je me changerai en or pour que tu m'aimes encore.

jueves, febrero 01, 2007

Cascada

Es un cuadro muy sencillo, aún así, ¿os gusta?


martes, enero 30, 2007

La Paz

Éste es un cuento que he escrito sobre la Paz. Leedlo y dejadme un comentario a ver qué os parece, por favor:



Desde tiempos inmemoriales existe una tradición entre las palomas. Una tradición antiquísima creada por los abuelos de los abuelos de las palomas que viven actualmente. La tradición del día de la Paz.
Todas las palomas de cualquier parte del mundo podían ir al Palomar, un lugar poblado por árboles muy antiguos de todo tipo cuya ubicación exacta se desconoce, para presentarse a la Prueba en la que se elegiría a la paloma que habría de dar la vuelta al mundo portando una ramita de olivo en su pico para comprobar que la paz seguía reinando en el mundo. De no ser así, las palomas arrojarían su rama de olivo para avisar a los hombres de que debían acabar con la guerra. El único impedimento que existía para participar en la Prueba era que el plumaje de las candidatas tenía que ser completamente blanco.
El jurado lo componían los tres Sabios, tres ancianos palomos de color gris que gobernaban en el Palomar: Volador, el más viejo y veterano de todos, que poseía una gran sabiduría y experiencia, puesto que cuando era joven había sido el Elegido para dar la vuelta al mundo en numerosas ocasiones; los otros dos miembros se llamaban Veloz y Rayo, y de su pasado nada se conocía.
Las palomas que pretendían presentarse a la Prueba entrenaban durante todo el año para ser las Elegidas y dar la vuelta al mundo. Pero existía algo para lo que no existía entrenamiento posible: las horribles imágenes de guerra que presenciarían en su viaje. Durante los últimos años las guerras eran cada vez más atroces, y no todas las palomas sobrevivían… Algunas morían en el intento, aterradas por las escenas que presenciaban. Por ello, cada vez menos palomas acudían al Palomar. Tenían miedo… Miedo a la guerra.
Pero aquel año, las guerras habían sido más cruentas que los otros años, y las palomas lo sabían.

Llegó el día de la Prueba. Los Sabios aguardaban la llegada de algún aspirante posados en la rama de un robusto y frondoso árbol que se encontraba en el centro del Palomar, aunque ninguno tenía la esperanza de que llegara nadie. Los tres charlaban sobre sus antepasados, sobre los viejos tiempos en los que no había tantas guerras, y Volador fardaba de las veces que había dado la vuelta al mundo. En su interior pensaban con cierto temor en que aquél podría ser el primer año en el que se rompería la tradición…
Pero no fue así. Cerca del mediodía llegó alguien al Palomar. Una paloma blanca con una pequeña mancha grisácea en la cola, muy segura de sí misma y que había entrenado durante todo el año para ser la Elegida rompía la monotonía del azul del cielo mientras se acercaba volando. Se llamaba Paloma.
Los tres Sabios se sorprendieron al verla aparecer. Se separaron un poco los unos de los otros y esperaron serios y firmes a que la recién llegada se posase en una rama del árbol destinado a los aspirantes.
– ¿Soy la primera? –preguntó jadeando Paloma mientras se posaba en una rama haciendo que cayeran unas cuantas hojas.
– Y parece que la última –comentó Veloz.
– Bienvenida a la Prueba –empezó a hablar muy serio Volador –, una tradición antiquísima que hoy ha estado a punto de romperse… Puede presentarse si lo desea.
– Bueno, yo… Me llamo Paloma, y he venido desde muy lejos porque… me gustaría hacer que la Paz reine de nuevo en el mundo.
– Como ve, superar la Prueba le va a resultar bastante sencillo… Pero... usted no es completamente blanca –observó Rayo –. ¿Puede darse un momento la vuelta, por favor? –Paloma obedeció –Tiene una mancha gris, ahí, en la cola…
– Pero es la única que tenemos así que… –Volador suspiró largamente y, como si le costara trabajo hacerlo, dijo –Admitida. Usted es la… Elegida.
Paloma no pudo contener su euforia. Gritó de alegría y ascendió rápidamente hasta el cielo para descender unos segundos más tarde. Abrazó a los estupefactos miembros del jurado, les agradeció el haberla elegido y se marchó.
Los Sabios no quedaron demasiado satisfechos…

Llegó el día de la Paz. Paloma acudió al Palomar a recoger la ramita de olivo que tendría que llevar en el pico. Allí los Sabios ya la estaban esperando.
– Buenos días, Paloma –saludó Volador –. ¿Está usted lista?
– ¡Por supuesto! –respondió ella llena de ánimo.
– Aquí tiene –Volador le entregó la ramita que ella se puso enseguida en el pico –. ¡Mucha suerte! –“La necesitará”, pensó.
– ¡Allá voy!
Acabadas estas palabras Paloma echó a volar, dispuesta a cumplir su misión. No tenía miedo. No sentía pánico. Sólo pensaba en su objetivo: traer la Paz. Paloma iba mirando hacia abajo para ver, semitapado por las nubes, un campo, una ciudad, un bosque, todo un océano… Pero hubo un momento en el que empezó a ver algo completamente diferente: veía fuego, destrucción, caos, muerte… Era la guerra. La primera vez que veía algo así… No se había entrenado para eso. El batir animado de sus alas se ralentizó de súbito, y a medida que iba avanzando se sentía más cansada, sin fuerzas… “Por la Paz… Has de seguir… por la Paz…”, pensaba.
En una última ola de esperanza, arrojó la ramita de olivo al vacío, con la vaga esperanza de que pasaría algo, pero la vio desaparecer entre las llamas que salían de un coche destrozado.
No podía mirar más. Decidió dar la vuelta… Volver al Palomar… Pedir ayuda a los Sabios…

Que hubiese llegado viva al Palomar había sido un milagro. Tanta guerra casi había acabado con ella. Cuando los Sabios la vieron llegar volando sin energías, volaron raudos hacia ella. Antes de perder el conocimiento, Paloma murmuró:
– Tengo la solución…
Cuando Paloma despertó vio las tres cabezas de los Sabios inclinadas sobre ella. Aún estaba en el Palomar. Al verla abrir los ojos, Rayo murmuró:
– Un milagro…
Paloma se levantó de golpe y preguntó:
– ¿Dónde está el olivo del que sacan las ramitas cada año?
Los Sabios, a pesar de no entender, se lo dijeron.
–Tenéis que construir una bolsa grande que me pueda colgar –gritó Paloma ya desde lejos mientras se dirigía al Olivo.
– Pero, ¿cómo? –preguntó Veloz.
– Con hojas, ramas, ¡lo que sea!
– Vamos, manos a la obra –apremió Volador. Presentía que esa paloma iba a hacer algo grande…
Paloma arrancó muchísimas ramas pequeñas del Olivo, un árbol muy anciano con el tronco muy nudoso y que tenía una parte marchita a causa de la guerra. Hizo un montón con todas ellas y volvió con los Sabios para ver cómo iban con la bolsa.
– Esto es todo lo que tenemos –dijeron los tres mostrando una bolsa hecha con muchas ramas entrelazadas como si fuera mimbre y con tres ramas largas enrolladas a modo de asa.
– Servirá –aprobó Paloma. Se la llevó y metió en ella todas las ramitas del montón que cabían y se colocó varias en el pico.
Sin decir nada, porque no podía, Paloma se despidió levantando un ala y se fue volando.

– ¡Suerte…! –gritaron Volador y Rayo.
– Está loca… –murmuró Veloz.
Los otros dos le miraron escépticos.
– Devolverá la Paz al mundo… La Paz que tanto necesita…

Paloma volaba con fuerza. Pensaba en la Paz. Traería la Paz al mundo… Tenía que hacerlo, si no… ¿Qué sería de él?
Pasó por la primera ciudad y dejó caer una ramita de olivo de su pico. Y así lo hizo en cada ciudad, en cada pueblo, en cada país… Arrojaba una ramita de olivo para que el mundo recordase lo que era la Paz, que recapacitara…
Cuando se le acabaron las ramas, tiró la bolsa y regresó al Palomar, donde los Sabios la esperaban ansiosos. Estaba muy satisfecha de sí misma, pero se sentía exhausta… Allí llegó y ni siquiera aterrizó; se empotró contra el suelo. Los veteranos palomos se acercaron a ella.
– He traído… la… Paz… –musitó con voz débil.
Y así, los tres Sabios contemplaron cómo Paloma moría a causa del ingente esfuerzo que había realizado. Ninguno pudo contener las lágrimas de tristeza.
La enterraron junto al Olivo. No dijeron a nadie nada de lo ocurrido.

En los años posteriores se pudo comprobar que la muerte de Paloma no había sido en vano. Las guerras eran cada vez más tenues hasta quedar reducidas a la nada, y la Paz volvía a reinar en el mundo. Los hombres habían recapacitado.
La Prueba volvió a ser lo que era. Cuando las palomas se dieron cuenta de que el mundo era cada vez más pacífico, volvieron a presentarse al Palomar año tras año.
El recuerdo que había dejado Paloma en la mente de los Sabios fue imborrable, y así siguió hasta el fin de sus días.
Ya no había guerra, la Paz había regresado y comenzaban de nuevo los buenos tiempos.

-Fin-


¡Feliz día de la Paz!

domingo, enero 28, 2007

Desafortunado "Doble"

Empecé el día con ánimo. El partido del campeonato era a la 1, y a la 1 menos diez me llama el capitán del equipo para decirme que si puedo estar en La Elipa a las 3 para jugar porque un chico se ha lesionado.
Empieza el primer partido. La superficie de la pista es diferente a la de ayer, y la bola bota menos. Además, Jose María (así se llama mi contrincante), jugaba muy bien.
El partido acaba 6-0 y 6-1. Hice todo lo que pude.
Llegamos a las 3 en punto a La Elipa, pero tengo que esperar. 1 hora y cuarto de espera, metido en un cuartucho sin calefacción. Al fin, empiezo a jugar. Pero esta vez juego como CADETE. El chico también jugaba muy bien, yo también hice todo lo que pude y perdí de nuevo 6-2 y 6-3.
En total, y para que quedase bonito, mis resultados de hoy han sido 6-0, 6-1, 6-2 y 6-3.
Olé.